1. Use un sellador de pezones de eficiencia comprobada

Una forma efectiva de reducir la mastitis es el uso de un sellador de pezones después del ordeño. Desinfecte los cuatro pezones al finalizar de ordeñar, por lo menos hasta la mitad de su longitud, con un sellador efectivo.

El uso adecuado de la solución incluye descartarlo cuando se contamine. Es importante seguir al pie de la letra las instrucciones que nos proporciona el fabricante (etiqueta) para el uso el uso y almacenamiento del producto.

Parece ser que el sellado post ordeño es menos efectivo contra la mastitis de tipo ambiental y producida por bacterias coliformes que contra las de tipo contagiosos (producidas por Streptococcus agalactiae y Staphylococcus aureus). Por esta razón se debe poner más énfasis sobre el manejo de la mastitis ambiental.

Los selladores de barrera que contienen germicidas esenciales pueden ser de utilidad para bloquear físicamente la entrada de bacterias por la punta del pezón.

El tiempo de actividad y la duración del germicida son factores clave para la prevención de la mastitis de origen ambiental.

2. Tratamiento a todas las vacas secas

En el momento del secado es importante tratar cada cuarto de la vaca con el producto de su elección, asegurándose de que cubre bien sus necesidades.

Con esto se puede contrarrestar la presentación de las infecciones que ocurren durante las primeras semanas del período seco.

Durante el secado el tratamiento tiene mayor duración y efectividad que cuando se hace durante la lactancia, ya que los tratamientos incluyen antibióticos de larga acción y más concentrados. Además, es muy probable que los tejidos lesionados se recuperen mejor durante el período seco.

No se desperdicia leche y los residuos de antibióticos no van a causar problema.

Algunos especialistas sugieren el tratamiento selectivo para evitar el uso excesivo de antibióticos. Esto parece atractivo, pero tiene limitaciones.

A veces es difícil saber exactamente cuál de los cuartos es el afectado y cada vez que se deja sin tratamiento un cuarto afectado se convierte en un factor de menor producción de leche, sin dejar de pensar que ese cuarto se convertirá en una fuente de nuevas infecciones o de recurrencias en la lactancia siguiente.

En las pruebas de campo se ha demostrado que la terapia selectiva es menos efectiva en el control de infecciones y la rentabilidad económica es mayor cuando se tratan todos los cuartos de la vaca, al momento del secado.

3. Seguir correctamente las prácticas de ordeño y hacer buen uso del equipo

Utilice equipos de dimensiones correctas, que trabajen bien, y asegúrese que se practiquen técnicas apropiadas de ordeño. Es crucial entender los factores que afectan el tamaño, instalación y operación de su equipo, para mantener un sistema de ordeño sin problemas.

Es importante seguir un programa sistemático de mantenimiento en sus equipos. Se recomienda hacerles mantenimiento cada seis meses.

Prácticas apropiadas de ordeño también contribuyen a reducir la incidencia de la mastitis.

Para resultados óptimos, siga las siguientes recomendaciones:

– Trate las vacas de una manera suave y consistente.

– Despunte

– Pezones y secos (estudios han demostrado que la mastitis se puede reducir en un 50%, usando el sellador pre-ordeño, en lugar del lavado con toalla húmeda/secado con toalla seca.

– Coloque las pezoneras de manera correcta y a su debido tiempo.

– Evite fluctuaciones de vacío.

– Reduzca al mínimo el apurado con la máquina.

– Evite el sobre ordeño.

– Retire suavemente la máquina, cerrando el vacío antes de retirarla.

– Use un sellador post-ordeño.

– Después de cada ordeño, lave su equipo con productos adecuados y con agua caliente, y luego desinféctelo.

 

4. Mantenga el ambiente limpio, seco confortable

Ciertas tendencias han hecho que la mastitis ambiental sea más común.

Hatos grandes, el confinamiento y altas densidades contribuyen a exponer los pezones a una excesiva acumulación de bacterias. Strep. Uberis y organismos coliformes viven naturalmente en el ambiente de las vacas, particularmente en el estiércol y el agua contaminada.

Como reducir el impacto de los microorganismos ambientales.

5. Preste atención al manejo de sus vaquillas y vacas secas

– Limpie y seque los pezones antes de ordeñar, lavar las ubres sin secarlas puede aumentar la contaminación.

– Aplique sellador pre-ordeño.

– Desinfecte su equipo para eliminar bacterias coliformes. Mantenga las partes de hule y plástico (caucho) en buenas condiciones y cambie las pezoneras con regularidad.

– Limpie la contaminación por orín y estiércol diseñando correctamente los cubículos y controlando la posición de las vacas dentro de los mismos.

– Limpie las entradas de los cubículos con frecuencia, al menos en cada ordeño.

– Mantenga una cama limpia y cómoda y remuévala frecuentemente.

– Reduzca el stress ambiental y los cambios de temperatura mediante ventilación adecuada y control de humedad. Mantenga las parideras limpias y desinfectadas.

El manejo del ambiente de las vaquillas y vacas secas es importante para mantener niveles bajos de patógenos ambientales en los pezones de las vacas.

Siempre que sea posible, las vacas secas y las vaquillas deben mantenerse en instalaciones secas y limpias, y si el clima lo permite deben parir en praderas limpias en vez de ocupar parideras confinadas.